El estreptococo B durante el embarazo
El estreptococo del grupo B (Streptococcus agalactiae) es una de las principales causas de sepsis y meningitis neonatal precoz. Su detección durante el embarazo resulta fundamental para prevenir infecciones graves en el recién nacido.
Por este motivo, se recomienda realizar un cribado sistemático en las últimas semanas de gestación. La combinación de este cribado con la profilaxis antibiótica durante el parto permite reducir significativamente el riesgo de infección neonatal precoz.
Del embarazo al recién nacido: cómo se transmite
El estreptococo del grupo B (SGB) es una bacteria cuyo reservorio natural se encuentra en el intestino. Puede colonizar la vagina de forma transitoria, intermitente o persistente, sin provocar necesariamente síntomas en la madre.
10–25 % de las embarazadas son portadoras
Se estima que entre el 10 % y el 25 % de las mujeres embarazadas son portadoras de esta bacteria.
1 de cada 2 portadoras puede transmitir la bacteria a su bebé
La transmisión puede producirse durante el parto, cuando el recién nacido entra en contacto con secreciones vaginales o líquido amniótico contaminado.
El riesgo aumenta en determinadas circunstancias, como la rotura prolongada de membranas o el parto prematuro.
¿Qué infecciones puede provocar el estreptococo del grupo B?
Las infecciones causadas por esta bacteria pueden afectar tanto al recién nacido como a la madre.
Infección neonatal precoz
Durante la primera semana de vida, especialmente en las primeras 24 horas.
En ausencia de profilaxis antibiótica durante el parto, aproximadamente entre el 1 % y el 2 % de los recién nacidos colonizados desarrollan una infección neonatal precoz.
Entre sus principales manifestaciones se encuentran:
- Sepsis neonatal.
- Dificultad respiratoria.
- Meningitis.
Infección neonatal tardía
Desde la primera semana hasta los primeros meses de vida.
La infección neonatal tardía puede provocar complicaciones graves, especialmente meningitis.
Determinados clones hipervirulentos de Streptococcus agalactiae están estrechamente relacionados con los casos de meningitis neonatal tardía.
Infecciones maternas
Aunque son menos frecuentes, las infecciones por estreptococo del grupo B también pueden afectar a la madre y ocasionar complicaciones importantes.
Entre ellas destacan:
- Endometritis: infección o inflamación del revestimiento interno del útero.
- Septicemia: infección grave que afecta al organismo.
- Corioamnionitis: infección de las membranas que rodean al feto y del líquido amniótico.
Herramientas de diagnóstico del estreptococo del grupo B
La detección del SGB durante el embarazo permite identificar a las mujeres portadoras y adoptar las medidas preventivas adecuadas durante el parto.
Existen diferentes métodos de laboratorio para su identificación.
Cultivo microbiológico convencional
Continúa siendo el método de referencia para el cribado del estreptococo del grupo B durante el embarazo.
La muestra vaginal-rectal se procesa mediante medios de enriquecimiento selectivo y posterior cultivo, lo que permite detectar la presencia de la bacteria y obtener un aislamiento bacteriano para estudios posteriores.
Medios de cultivo cromogénicos
Facilitan la detección e identificación de colonias sospechosas de SGB mediante su aspecto característico.
Son una herramienta complementaria al cultivo convencional y pueden agilizar el proceso de identificación en el laboratorio.
Técnicas moleculares (PCR)
Las técnicas de amplificación de ácidos nucleicos permiten detectar directamente el ADN del estreptococo del grupo B y obtener resultados en un plazo reducido.
Pueden utilizarse sobre muestras enriquecidas y, en determinados contextos, como pruebas rápidas próximas al parto.
La importancia del cribado y la prevención
La detección precoz de la colonización materna constituye una medida esencial para prevenir la infección neonatal.
El cribado vaginal-rectal durante las últimas semanas de embarazo, junto con la administración de antibióticos durante el parto cuando están indicados, contribuye a reducir considerablemente la aparición de infecciones neonatales precoces.
Por ello, disponer de herramientas de diagnóstico fiables y aplicar los protocolos de prevención adecuados resulta fundamental para proteger la salud de la madre y del recién nacido.

